El certificado de calificación energética de vivienda es imprescindible para vender o alquilar un inmueble desde el 1 de junio de 2013. Informa del consumo energético y sobre las emisiones de CO2 de un inmueble que se desea poner en venta o en alquiler.

Valora el nivel de eficiencia energética de la vivienda.

A partir de 2018 se prevén bonificaciones a los inmuebles con mejor clasificación energética. Podrían llegar al 20% en el caso del coste del IBI.

La publicación de inmuebles sin un certificado de calificación energética registrado puede suponer una sanción entre 1.000 € y 6.000€

La diferencia entre un Certificado correctamente realizado y otro puede suponer mucho dinero.

Una vivienda con nota mala, consume más y por tanto el gasto en calefacción y/o electricidad es muy superior a viviendas más eficientes.

Le asesoramos en la realización de pequeñas mejoras que pueden suponer un gran ahorro, tanto en las facturas como gracias a las bonificaciones por bajo consumo.